
Tratemos hoy este tema algo menos simplón, todos sabemos que es el rencor, un sentimiento de hostilidad hacia alguna persona motivado por alguna ofensa o daño recibido. No es desde luego un sentimiento agradable.
El rencoroso nunca olvida y menos aun perdona, puede llegar a convertir ese sentimiento en odio hacia alguien y puede llegar a ser alguien verdaderamente infeliz... A veces convierten ese odio en el centro de sus vidas y viven preocupados por estar enfrentados con esa persona... y digo yo..., ¿No es mejor hablar las cosas y perdonar al vecino? claro que para eso ambos tienen que querer...generalmente el rencoroso es el que tiene el sentimiento negativo mientras que el individuo objeto del rencor desea hacer amigablemente las paces...
El resentimiento nunca fue buen compañero...¿y si toda la energía que gastamos los humanos en este sentimiento tan inútil la utilizáramos para amar? ¿No conseguiríamos hacer felices a muchas personas? Podríamos decir que el rencoroso es un muerto en vida, el que siente de esta manera debe cambiar por completo pues jamás conseguirá amar verdaderamente si es capaz de sentir un rencor muy duradero...
¿Conclusión? Desechemos malos sentimientos de nuestras vidas, porque ellos solo nos conducirán a la amargura, la soledad, la enemistad y la falta de amor...y amigos, con estas compañeras de viaje...¡No se puede ser feliz!
Saludos,
8a.