La Frase del Día

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miércoles, 20 de julio de 2011

Cuentos Populares (18): El Viejo y el Mercader.



En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas
palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.
                                                                                  
-Que tal anciano? La paz sea contigo.

- Contigo -contestó Eliahu sin dejar su tarea.-¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?-Siembro -contestó el viejo.-Qué siembras aquí, Eliahu?-Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.-¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez.

-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.

- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...-Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?-No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé.. lo he olvidado... pero eso, ¿qué importa?-Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar acosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.-Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tu me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.-Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino dos veces.-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...
 
                                            Jorge Bucay

jueves, 16 de diciembre de 2010

Cuentos Populares (17): "La Caja Vacía"


Mi gran amigo y crack Larrondo me ha sorprendido enviándome una bonita historia que publico a continuación con mucho gusto. Espero que sea la primera de muchas aportaciones a este, tu blog.

Quiero escribir también, porque creo que merece la pena (sin que se moleste), lo que me ha escrito en el e-mail a parte de la historia, y es que son fechas para acordarse más que nunca de la gente que no tenemos cerca físicamente, pero que siempre están en nuestra memoria...

Un abrazo, tito!

8a.

Muy buenas tito, aquí andaba yo intentando prepararme para un examen que tengo en unas horas, pero no sé, me puse a ver tu blog. Y viendo todo, pues creo que ya era hora de que pusiera mi pequeño grano de arena. Desde hace muchos años estoy enamorado de una pequeña historia que pasa en la época de Navidad, y como se acerca, me gustaría compartirla contigo y con todos.

LA CAJA VACÍA:

"A pocos días del gran día de la llegada de los Reyes Magos, una pequeña niña se encontraba muy ilusionada porque le estaba preparando un regalo para su padre. Se encontraba en la mesa del salón utilizando una caja y el papel de regalo dorado como el oro que habían comprado. Cuando el padre vio a su hija con todo aquello le echó una bronca, porque no se podía jugar con todo aquello que había costado tanto dinero, ya que apenas había dinero en esa familia. La niña se fue llorando porque sabía que no había hecho nada malo. Llegado el día de los Reyes Magos, el padre se encontró con aquella caja que tenía la niña aquel día que le gritó. El padre le pidió perdón a la hija y sin más tiempo que tardar, abrió la caja. Para sorpresa del padre se encontró la caja vacía, lo cual le provocó un gran enfado, por lo que le volvió a gritar a la hija que eso estaba muy mal hecho, que nunca se podía regalar una caja vacía. La niña volvió a llorar y se fue corriendo a su cuarto, pero antes de salir del salón le dijo a su padre que cuando ella cerró la caja estaba llena de besos que ella le quería regalar a su padre con todo su cariño.
Al día siguiente se produjo un accidente de tráfico donde la niña falleció desgraciadamente. El padre no consiguió salir de su casa durante mucho tiempo porque había perdido a su hija, a la que sus últimas palabras fueron gritándole por la caja vacía. Durante todo ese tiempo encerrado en casa, cada noche, el padre sacaba la caja que le regaló su hija de debajo de la cama, la abría y sacaba un beso con los que llenó dicha caja la niña. Y solamente podía decir que lo sentía mucho por haberle gritado y que la quería mucho. Palabras que salían de su corazón, pero jamás podrá volver a decirle."

Moraleja de esta historia: no juzgues la inocencia de un niño o una persona, porque no sabes la intención con la que se hacen las cosas. Hay que tener en cuenta que un niño hace las cosas porque las siente, no las piensa. Ojalá hubiera muchos adultos que mantuvieran ese pensamiento de hacer las cosas sin maldad. Y la otra conclusión es que no dejes nunca de decir a las personas que quieres que las quieres. Como leí en alguna de las entradas del blog (la de los erizos), es más importante aceptar a los amigos con las pequeñas heridas que te puedan provocar y perdonárselas, que buscar relaciones superfluas y supuestamente "perfectas".


Espero que te haya gustado la historia tito, yo la he estado escribiendo mientras lloraba al recordarla. Siempre me acuerdo de mis amigos, de mi familia...y nunca os digo que os quiero, pero ya queda poco para que vuelva a Sevilla por Navidad.

Un besito muy grande y un gran abrazo del tito Larrondo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cuentos Populares (16): "El Amor y la Locura"


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.

Cuando El Aburrimiento había bostezado por tercera vez, La Locura como siempre tan loca, les propuso: ¿Vamos a jugar a las escondidas?

La Intriga levantó la ceja intrigada y La Curiosidad sin poder contenerse
preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?

Es un juego, explicó La Locura, En que yo me tapo la cara y comienzo a contar, desde uno a un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El entusiasmo bailó secundado por La Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a La Duda, e incluso a La Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? si al final siempre la hallan. La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (En el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y La Cobardía prefirió no arriesgarse...

Uno, Dos, Tres...; comenzó a contar La Locura. La primera en esconderse fue La Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y La Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para cada uno de sus amigos, que si ¿un lago cristalino?: Ideal para La Belleza. Que si ¿la hendija de un árbol?: Perfecto para La Timidez. Que si ¿el vuelo de una mariposa?: Lo mejor para La Voluptuosidad. Que si ¿una ráfaga de viento?: Magnífica para La Libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.

La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (Mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y La Pasión y El Deseo en el Centro de los Volcanes.

El Olvido... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es importante.

Cuando La Locura contaba, El Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón; contó La Locura y comenzó a buscar. La primera en salir fue La Pereza sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a La Fe discutiendo con Dios sobre Teología, y La Pasión y El Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a La Envidia y claro, así pudo deducir dónde estaba El Triunfo. El Egoísmo no tuvo ni que buscarlo; Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a La Belleza y con La Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos, El Talento entre la hierba fresca, a La Angustia en una oscura cueva, a La Mentira detrás del arco iris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta El Olvido... que ya se le había olvidado que estaba jugando a las escondidas, pero sólo el amor no aparecía por ningún sitio.

La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó: las espinas habían herido los ojos del Amor: La Locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra...

El Amor es ciego y La Locura siempre lo acompaña.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Cuentos Populares (15): "La Perfección"


Rocío me manda este cuento popular tan interesante con algunos comentarios suyos, que lo disfrutéis!

Abrazos,

8a.

La Perfección:

Nasrudín conversaba con sus amigos en la casa de té y les contaba como había emprendido un largo viaje para encontrar a la mujer perfecta con quién casarse. Les decía:
-Viajé a Bagdad, después de un tiempo encontré a una mujer formidable, atenta, inteligente, culta de una gran personalidad. Dijeron sus amigos:

-¿Por qué no te casaste con ella?

-No era completa, -respondió Nasrudín-, después fui a El Cairo, allí conocí a otra mujer ciertamente fabulosa; hermosa, sensible, delicada, cariñosa.

-¿Por qué no te casaste con ella?, dijeron los amigos.

-No era completa -respondió nuevamente Nasrudín-, entonces me fui a Samarcanda allí por fin encontré a las mujer de mis sueños; ingeniosa y creativa, hermosa e inteligente, sensible, culta, delicada y espiritual.

-¿Por qué no te casaste con ella? -insistieron sus amigos.

-Pues saben por qué, ella también buscaba a un hombre perfecto…

(Anónimo)


A menudo solemos ir por la vida prejuzgando todo cuanto nos rodea, somos máquinas de insultar, tanto verbal como mentalmente, creemos que somos mejores que el otro y nos sentimos en el derecho de aniquilarlo con nuestros pensamientos… ¿Por qué somos así? ¿Por qué juzgamos tan gratuitamente al otro? ¿Qué importa lo que lleve puesto, lo que coma, lo que diga? ¿acaso cambia en algo tu vida si lo criticas? ¿te sientes mejor persona solo por ser diferente? Qué pena… pena de que dediquemos un tiempo tan valioso en la vida que nunca volverá, en juzgar tonterías, si, tonterías inservibles que no nos aportan nada y que sin embargo están más a menudo en nuestras mentes que otras cosas más necesarias para nuestro día a día…

¿Acaso somos perfectos? ¿Quién lo es? Y si no lo somos… ¿por qué nos sentimos con el derecho de afirmar cosas sobre los que nos rodean? Deberíamos aprovechar ese maravilloso tiempo en mirar nuestro interior y valorar lo que tenemos, la mayoría somos muy afortunados y no lo agradecemos lo suficiente… se nos va la vida en criticar al vecino… y la vida solo se vive una vez.

Nadie es perfecto… porque el más perfecto tendría el único defecto de ser perfecto…

Dejemos de buscar algo que no existe y disfrutemos de lo que nos rodea, que seguramente es muy hermoso…

Ro.