La Frase del Día

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domingo, 13 de febrero de 2011

Resultados del estudio científico sobre la "EVOLUCIÓN DE LAS CAGADAS": Mes de Enero.

Amigos, algo muy grande estáis a punto de ver, los primeros resultados sobre las cagadas de tres sujetos completamente anónimos ya han salido a la luz. Como veréis, hay resultados realmente significativos.

Vemos como, aunque los tres sujetos comienzan de forma similar, el F se desmarca a mediados de mes, dejando rezagados a los otros. El sujeto S tiene claros problemas de estreñimiento agudo, por lo que podemos observar. El K está entre pinto y valdemoro, sin cagar poco pero tampoco cagando de forma excesiva.

A continuación os presentamos los resultados (datos reales): 


Cagadas del mes de enero (Eje vertical: nº cagadas; Eje horizontal: Días del mes)


Sacad vuestras propias conclusiones, y no dejéis de comentar lo que os parezca...



martes, 26 de octubre de 2010

Aquello que te pasa y nunca te atreverías a contar (HISTORIA 4): "Mi primer viaje en avión".


Uno de nuestros colaboradores nos manda esta bella historia, digna de los oídos más refinados en la que nos cuenta como fue su primera experiencia en avión... No tiene "desperdicio"...

Saludos,

8a.


Era una mañana calurosa del recién estrenado Otoño de 2003. Hacía una día precioso, el cielo estaba despejado y nada hacía presagiar lo que se avecinaría horas más tarde.

Después de un pequeño desayuno en mi casa y tras haber llegado con excesivo tiempo de antelación, fuimos a un bar por allí cercano a completar mi primera alimentación del día. Poco a poco fui engullendo la comida que tenía por delante sin imaginarme que era demasiada y se juntaba con la preocupación de montarme en un lugar durante un par de horas sin poder salir a 10000 metros de altitud.

Mientras facturábamos la maleta fui sintiendo en mi interior un malestar estomacal que producía a su vez algún que otro gas indeseado. Tuve que pensar rápido y tomar una decisión: esperar al temido baño del avión o comprobar de que marca eran los wáter del baño de la sala de espera de la terminal.

Tras una larga deliberación decidir penetrar en el baño de la terminal. Era un lugar frío e inhóspito. Olía regular y se me erizaron los vellos al ver la taza de aquel wáter. Pero ya no hubo tiempo para pensármelo mucho. Me puse en cuclillas intentando como fuera que mi piel no rozase lo más mínimo con aquel material y me dispuse a defecar. Unos minutos más tarde había concluido. Pero, desafortunadamente, era una de estas veces que se queda una porción de truño pegada a tu orificio anal. El tiempo se acaba y el avión iba a salir en poco tiempo. Cogí cantidades inmundas de papel higiénico e intenté quitarme como fuera los restos adheridos a mi ano. Pero… no fue posible del todo. Así que cogí algún trozo de papel más para ponerlo de barrera entre el pedacito de truño y mis calzoncillos.

Fueron dos de las horas más largas de mi vida. Como si de una clase aburrida se tratase, el tiempo transcurría lento. Notaba el calor que desprendía aquel trozo orgánico que minutos antes se encontraba en mi interior. Desprendía un olor nauseabundo y ponzoñoso que cada vez podía soportar menos. Pero aún quedaba lo peor.

Me encontraba sentado en el asiento más alejado de la ventanilla. A mi derecha una bonachona pareja disfrutaba de un viaje romántico a la isla de Tenerife al menos hasta ese momento. Al ver mi interés en la preciosa vista que se observaba a través de la ventanilla, cometió el error de ofrecerme su asiento. Yo acepté encantado pero me arrepentí nada más levantarme del asiento ya que surgió una corriente fétida y nauseabunda que la cambió el color de cara a los buenos señores. Además, al desplazarme hacia su asiento, mi trasero pasaba a escasos centímetros de sus rostros ya amarillentos.

Así fue mi primer viaje en avión. El de vuelta no fue tan asqueroso. Nada más llegar al hotel, los calzoncillos fueron directos a la basura y el pantalón a la lavandería...


(Anónimo.)


domingo, 27 de junio de 2010

Aquello que te pasa y nunca te atreverías a contar (HISTORIA 2): "La Pelea"


Uno de nuestros asiduos colaboradores, nos manda esta bonita historia de amor. Es la historia de un momento, un lugar, una época, una situación comprometida... se trata del cariño creado entre dos individuos de diferente naturaleza entre los que surgieron unos sentimientos muy bonitos y un adiós obligado, por la diferencia de edad...

8a.


"LA PELEA"

En un lugar de Mazagón, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que fuimos de vacaciones, a una bonita morada a pie de playa. En aquellos días, los buenos momentos se sucedían por doquier, la amistad y el cariño se respiraba por las esquinas y el sol brillaba creando una claridad que invadía el agua y la arena de la playa, logrando una serenidad digna de los más antiguos monasterios budistas que reinan en el continente asiático.

En medio de esta paz y tranquilidad, los quehaceres mas mundanos y fundamentales para el buen funcionamiento de las personas debían hacer su acto de presencia, y lo hacían, vaya si lo hacían...

Aquella tarde, me encontraba en el porche de la casa, cuando de repente algo en mi interior dijo basta. Quiero salir y lo quiero hacer ahora. Una fuerza bastante poderosa se apoderó de mi, puse pies en polvorosa y corrí, con paso firme, hacia el baño con instrucciones dictadas desde mi "yo" interno: Evacuación forzada.

Cuando llegué al baño, el panorama era desolador. Un diminuto retrete presidía aquella habitación que hacía las veces de cuarto de pensar. La sensación al sentarte no era mucho mejor. Una pierna tocaba la pared mientras que la otra chocaba con la bañera, y todo, con un ángulo entre piernas de no mas de 20º. La misión se ponía difícil, pero había que resolverla, pues no iba a ser esta vez menos que otras.

No hizo falta apretar mucho, pues aquello tenía la intención de buscar un medio aerobio apretara yo o no. Al fin salió, y más se pareció a un parto que a una situación de "descomer". Pero no todo había terminado, la segunda parte de una jocosa jornada no había hecho mas que comenzar.

Me dispuse a tirar de la cadena, cuando una voz dijo: "no! espera, quiero ser tu amigo", perplejo miré hacia abajo y mi cara se tornó a un blanco pálido digno de las mejores marcas de leche. Aquello hablaba, e incluso me extendió la mano con la intención oculta de que, al saludarme, pudiera salir de allí y venirse de cervecitas. Atónito tiré y tiré de la cadena, sin más resultado que el de quitarle las legañas al engendro. Fue en ese momento cuando me di cuenta del peligro que la situación conllevaba. El "bicho" quería salir y tenía las intenciones muy claras, no iba a irse por la cañería sin hacerme sudar sangre. Me armé de valor, y escobilla en mano comencé una batalla que iba a ser más dura de la cuenta... Empujé, removí y tiré de la cadena en repetidas ocasiones, escuchando gritos y quejidos propios de una cochina pariendo.

En aquel baño sin pestillo, cualquiera que hubiese entrado en ese momento y tuviese algo de idea de cine hubiera querido rodar una película. Yo, de pié, con mi espada con pelos en la mano (la escobilla), el bañador por los tobillos y en plena batalla. El edor era insoportable, porque la pequeña ventanita que lucía en la pared estaba tan solo entreabierta, pues tras ella se encontraba el porche donde los demás reían y disfrutaban de una soleada tarde.

Tras una lucha de algo más de diez minutos y habiéndole tomado mucho cariño a aquel producto del exceso de alimentación humana conseguí darle un apenado adiós al que ya se había convertido en un miembro más de aquella reunión. Salí del water, victorioso, con sensaciones encontradas, pero con la moral muy alta por el éxito de una batalla librada más, en esta vida tan peligrosa...
Con esta historia, quiero hacer una llamamiento a aquellos ingenieros, constructores, casas comerciales, vendedores y fontaneros dedicados a la creación, venta y puesta en funcionamiento de todo tipo de elementos para el baño. Señores, hay que hacer el agujero del water más grande, acompañando esto de una tubería de diámetro adecuado.

(Anónimo).


Gracias a este amigo, por lo detallado de la descripción y por mantener su anonimato (costaría trabajo hablarle sabiendo todo esto),

saludos,

8a.